El candidato a presidente, que deberá enfrentar en el balojate a Javier Milei, afirmó su voluntad de construir un país con “más orden, industria, no improvisación y reglas claras”, al tiempo que volvió a convocar a un gobierno de unidad nacional.
Argentina elegirá a su próximo presidente en la segunda vuelta, programada para el 19 de noviembre. El ministro de Economía sacó un 36%, seguido por Milei con 30% y, en tercer lugar, fuera de toda compulsa, Patricia Bullrich con 23%. Luego, se ubicaron Juan Schiaretti con 6,9% y Miriam Bregman con 2,6%.
Luego de que saliera a hablar Javier Milei reconociendo la derrota, el candidato de Unión por la Patria se manifestó ante todos los argentinos. En un escenario con la bandera argentina de fondo y visiblemente emocionado el ministro brindó un mensaje de unidad en el que aseguró que será el presidente del “trabajo y la seguridad”, al tiempo que convocó al resto de las fuerzas políticas: “La grieta se murió”.
“Mi compromiso es construir más Argentina, más orden, seguridad, no improvisación, reglas claras frente a la incertidumbre”, afirmó.
>>Te puede interesar: Elección presidencial: Massa se impuso por varios puntos y habrá balotaje con Milei
Además, como lo había hecho durante toda la campaña, señaló: “Voy a convocar a un gobierno de unidad nacional el 10 de diciembre como presidente. Pero construido sobre la base de convocar a los mejores, sin importar la fuerza política. Y no sobre acuerdos partidocráticos. Hay que establecer pilares de política de estado”.
Y remarcó su intención de “construir una industria argentina fuerte frente a los que plantean una apertura indiscriminada de las importaciones, con aquellos que quieren una educación pública inclusiva frente a los que quieren váuchers, hacer un régimen laboral moderno, con tecnología, capacitación, sin renunciar a los derechos conquistados por los trabajadores”.
El funcionario comenzó su alocución agradeciendo a los 25 millones de argentinos que fueron a votar, más allá de a quién eligieran. También reconoció a todos los que trabajaron en el operativo electoral, presidentes de mesa, fiscales, simpatizantes de cada una de las fuerzas políticas. Y agradeció especialmente a los militantes de Unión por la Patria y a los 8 millones de argentinos que “depositaron su confianza y esperanza en nosotros”.
“Muchos de los que nos votaron son los que más están sufriendo, sepan que como presidente no les voy a fallar”, prometió.
“No nos dieron un cheque en blanco, el resultado de ese mandato me obliga a trabajar el doble para que estén seguros de que eligieron un presidente que honra esa confianza”.
Por otra parte, les habló a los que votaron en blanco o que eligieron a otras propuestas, como a “Miriam y Juan” y a los “miles y miles de radicales que comparten valores con nosotros como la educación pública, valores constituciones que la Argentina merece”. También les habló a quienes eligieron otra opción “pensando en una Argentina en paz, orden, con valores democráticos, respecto a las instituciones, con certezas. Voy a hacer el mayor esfuerzo para ganarme su confianza”.
“Mi compromiso es construir más Argentina, más orden, seguridad, no improvisación, reglas claras frente a la incertidumbre”, continuó.
Como había manifestado en otras oportunidades, reafirmó su compromiso de “convocar a un gobierno de unidad nacional el 10 de diciembre como presidente. Pero construido sobre la base de convocar a los mejores, sin importar su fuerza política. Y no sobre acuerdos partidocráticos. Hay que establecer los pilares de política de estado”.
En cuanto a las prioridades de su gobierno, señaló: “Construir una industria argentina fuerte frente a los que plantean una apertura indiscriminada de las importaciones, con aquellos que quieren una educación pública inclusiva frente a los que quieren váuchers, y un régimen laboral moderno, con tecnología, capacitación, sin renunciar a los derechos conquistados por los trabajadores argentinos”.